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Michel Azcueta

LA FUERZA EMPRENDEDORA



Michel Azcueta
Presidente de la Escuela Mayor de Gestión Municipal

La noticia que nos trae hoy El Comercio sobre el constante trabajo de antiguos trabajadores informales que, en Arequipa, optaron por arriesgar y construir un futuro mejor dentro de la legalidad, coincide con el anuncio hecho público ayer desde la Universidad de Banson y The London School of Economics de que el Perú ocupa el primer lugar en el número de emprendedores, entre los países del mundo.

Nadie pone en duda esa cualidad de la mayoría de peruanas y peruanos, y el tesón y las acciones de los empresarios del Centro Comercial “Don Ramón”, en Arequipa, lo demuestra una vez más, uniéndose a miles de ejemplos por todo el Perú en los cuales se demuestra que cuando se une una visión clara de futuro, una autoestima y convencimiento de las potencialidades propias, una organización solidaria y una concertación entre los diferentes actores de una Comunidad, el éxito está asegurado, y no importa ya la escasez inicial de recursos ni la ubicación concreta de la experiencia, que a muchos les parece, al comienzo, una locura y que, con el correr del tiempo y el trabajo permanente, se revaloriza no solo el terreno concreto sino toda la zona adyacente, como lo están logrando los emprendedores de “Don Ramón”.

Los gobiernos locales y regionales, las entidades financieras deben seguir apoyando este tipo de experiencias que aseguran puestos de trabajo, generación de riqueza e innovación y creatividad y, por supuesto, producción nacional. Estoy seguro que los arequipeños asistirán masivamente al desfile de modas de “Don Ramón” y que, pronto, la calidad de los productos expuestos será reconocida a nivel nacional y, más tarde, internacional.

LA CULTURA EN LA POLITICA Y GESTION MUNICIPALES

                                                    Michel Azcueta
A lo largo de los meses de reflexión y compartir experiencias en el proyecto “Cultura y Desarrollo Local”, se nos ha planteado varias veces la pregunta si los gobiernos locales deben contar con una política cultural propia o incorporar las actividades llamadas culturales a la política municipal…un dilema tan viejo como aquello de “qué es primero, el huevo o la gallina?” o el clásico…”todo o nada”  !
 Siempre hemos defendido que los gobiernos locales (y, por supuesto, los regionales y el nacional…) deben de tener un plan integral de desarrollo, con una visión y objetivos compartidos por la ciudadanía. Es ahí, en la visión integral, donde ubicamos también la cultura y sus diferentes procesos y manifestaciones, como algo vivo, algo que hay que tener en cuenta en un modelo de gestión centrado en las personas, con sus relaciones sociales, su creatividad, sus potencialidades personales y colectivas,  su idea de progreso…
 La cultura de un pueblo es la que define la visión y el plan integral. Por eso resulta, a veces, tan difícil hablar de “políticas culturales” y no caer en un simple plan de “actividades culturales”, que se resumen en apoyo a concursos, organización de fiestas, espectáculos, y algo de música y folklore…  
La cultura es lo que hace que un plan integral sea singular, propio de una comunidad, de un distrito, de una provincia. Es lo que lo hace diferente a otros. La visión de futuro y los ejes de desarrollo y de gestión que de ella se derivan y se concretan en el plan, parten de la identidad de cada pueblo y avanzan, a través de los objetivos de desarrollo, hacia el fortalecimiento de dicha identidad lanzando hacia el futuro las raíces propias que son el fundamento, la base de cada comunidad.
 Al considerar de esta manera la cultura en la política y gestión municipal, se descubre, también, el rol de los agentes culturales, tal como lo viene haciendo el plan de actividades del proyecto, aportando cada uno desde su lugar y ejercitando las diferentes funciones de conservación, mediación e innovación. El alcalde, los regidores, los técnicos y funcionarios municipales y los propios ciudadanos y ciudadanas encontramos,  entonces, nuestro propio lugar  en la relación entre  cultura y desarrollo.
Entendiéndolo así, desde una visión integral y con los actores sociales bien definidos, el gobierno local promoverá con éxito un modelo de desarrollo local que, a su vez, promueve la cultura e identidad propias, en el contexto nacional e internacional del Siglo XXI.
                                                      Agosto, 2007

LA RIQUEZA ESTA EN LO LOCAL

La Riqueza está en lo local

 Por: Michel AzcuetaPresidenteEscuela Mayor de Gestión Municipal 

1.      Presencia creciente de lo local.

 Entrados ya al siglo XXI, queda claro que uno de los grandes retos del presente siglo es, definitivamente, unir lo local con lo global.  Durante dos o tres décadas del siglo pasado vimos imponerse la globalización económica financiera, con sus maravillas tecnológicas y sus terribles desigualdades sociales, acompañando, de manera paralela, al proceso de universalización de las relaciones humanas por encima de fronteras y de razas y culturas. 

 Mientras la globalización neoliberal está siendo dirigida y controlada por una pequeña elite multinacional, lo que denominamos proceso de universalización genera relaciones de base en los diferentes campos: social, económico, político y cultural, empeñándose en democratizar dichas relaciones por todo el planeta bajo la gran consigna de “otro mundo es posible”. 

Pero, curiosamente los dos procesos han comenzado a mirar a lo local, necesitan de lo local.  En primer lugar por el descontento generado por las políticas económicas globales que, como nunca antes en la historia han multiplicado la riqueza de pequeños grupos y han extendido la pobreza por todos los continentes y países, incluyendo los llamados países desarrollados: los ejemplos de Nueva Orleáns con el huracán Kathrine y de París, con las revueltas de los jóvenes marginados asombran al mundo al descubrir unas situaciones comunes a otras latitudes… La buena marcha de la “macro-economía” no llega a los bolsillos de los ciudadanos comunes y corrientes, que no se creen que el modelo de globalización neoliberal es el único posible, y comienzan a exigir que se mejore la calidad de la vida diaria, el bienestar personal y familiar, es decir, la vida en su barrio, en su centro de trabajo, en su comunidad; los Estados y las empresas ahora tienen que hablar de “responsabilidad social”, de considerar las implicancias medioambientales de cada inversión, de estar más presentes en la comunidad, incluso denominándose las empresas a sí mismas como “vecinos o ciudadanos sociales”!!  La relación con lo local se ha vuelto imprescindible para la economía global. 

Desde el otro proceso, que llamamos universalización, la relación con lo local está en sus propios orígenes ya que siempre se ha pretendido fortalecer la democratización en todos los campos y, de manera lógica, se parte de lo local, también en todas sus dimensiones, organizaciones locales de base, empresas, gobiernos locales y regionales, ONGs, profesionales e intelectuales progresistas, partidos políticos, organizaciones ambientalistas, etc., que, de una u otra manera ya están presentes en lo local y que creen y trabajan en la unión con lo global, con lo universal como parte de un proceso nuevo en la historia de la humanidad, considerando al planeta como “nuestra casa común”.  Desde lo local se participa más y mejor en este apasionante proceso de construcción de unas nuevas y justas relaciones mundiales.

 Y un tercer elemento que, con mucha fuerza, irrumpe en lo local es la innovación tecnológica y de las comunicaciones.  Han roto las fronteras, las distancias y tiempos reales, cubriendo prácticamente todo el planeta a la vez; los celulares y el Internet se extendieron a una velocidad superior a la instalación de la energía eléctrica, los teléfonos o la televisión.  Gracias a ello, y sin entrar ahora a los otros aspectos tan importantes como el control de dichos medios y de la tecnología y el nuevo poder mundial que representa, también desde lo local pueden utilizarse como palanca de información, formación y desarrollo abriendo nuevas posibilidades de relación (llenas de contradicciones, por supuesto…) entre las personas y las sociedades.. y, todo ello, desde lo local…!!

 Vemos pues, cómo, curiosamente por encima y más allá de los procesos de universalización, globalización e innovación tecnológica, se revaloriza lo local por ser donde cada uno de nosotros seguimos viviendo y relacionándonos.  Unir lo local y lo global se ha transformado en el gran reto del presente siglo y, por todo ello, las prácticas y la reflexión sobre el desarrollo local como parte de un modelo diferente de desarrollo sostenible centrado en las personas y respetando el medio ambiente, son cada vez más útiles y necesarias.  

2.      Acercándonos a lo local.

 Por las consideraciones anteriores, asumir el proceso del desarrollo desde lo local, nos plantea una primera tarea: la comprensión integral de la localidad; para poder dirigirla, gobernarla y movilizarla hacia las metas del desarrollo. No se puede dirigir o gobernar algo que no se conoce o no se comprende. Conocer qué elementos configuran lo local y comprender la complejidad de sus interacciones y de ellas con su entorno mediato y global.

 Una forma de aproximarnos a ese conocimiento y comprensión es analizando las localidades desde cuatro perspectivas: *    

 El territorio

El territorio no solo como definición geográfica, sino como construcción social, como espacio de relaciones y sentido de pertenencia, sus características, medio ambiente, y relaciones con el entorno. Ubicación estratégica o marginal.  Infraestructura básica y de comunicaciones, etc., así como sus organizaciones e institucionalidad. 

  *     La población

Densidad, composición generacional, capacidades humanas, conocimientos, necesidades básicas, actitudes, nivel de bienestar y pobreza.  Intereses, movimientos migratorios; nivel educativo, profesiones, etc. *    

 Recursos

Las potencialidades naturales, económico-financieras, de infraestructura,  turísticas, tecnológicas, capital humano; niveles y tipo de empresas, participación en el PIB regional y nacional.  Ventajas comparativas y “productos-eje”, representativos del lugar. *    

 Identidad

La cultura y sus diferentes manifestaciones; el sentido de pertenencia, los símbolos y la visión compartida. La capacidad de construir capital social, solidaridad y confianza.  Aportes a la cultura nacional y mundial etc. 

 A partir del conocimiento profundo de cada localidad, podemos intentar cierta tipificación.  Nos ha parecido útil la propuesta trabajada en la CEPAL por Ivan Silva Lira[1] y Alexander Scheitman[2], que escogió como variables la transformación productiva y el desarrollo institucional, así como su relación con el PIB.  

Figura 1 Figura 2  

  Lo que nos da una tipología de evolución económica de territorios subnacionales considerados estancados, en retroceso, en marcha y potencialmente ganadores.

 Figura 3  

 En el trabajo de la Escuela Mayor de Gestión Municipal hemos ido ampliando estas investigaciones y, a través de la participación de los agentes locales públicos y privados, con presencia de las autoridades locales y regionales, representantes sociales, empresarios, profesionales y ciudadanos en general,  trabajando con los cuatro elementos señalados anteriormente: territorio (+, - ubicación estratégica,  accidentes geográficos), población (+, - demografía, P.E.A.), recursos (+, - tangibles, intangibles) e identidad (+, - cultura viva, tradiciones y fiestas); para reconocer a nuestra propia localidad ya sea distrito, provincia o región como territorio estancado, en retroceso, en marcha o potencialmente ganador ya no sólo desde el punto de vista económico, sino de una manera mucho más integral, relacionándolos con la visión, el plan de desarrollo y los objetivos estratégicos, así como los actores principales y las responsabilidades compartidas de cada uno de ellos, considerando los intereses personales y los colectivos. 

 Estos trabajos han sido la base de lo que hemos denominado la construcción del “Mapa de la Riqueza” como un instrumento para el desarrollo local[3].     

 3.      El desarrollo de ciudadanía 

Por todo lo expuesto, se entiende mejor la importancia creciente de lo local, donde se unen las diferentes dimensiones de la vida social y ciudadana. Por una parte, nos encontramos con la administración de un territorio determinado, ya sea distrito o provincia.  Poder planificar y zonificar, mantener un rumbo con una imagen – objetivo hacia el futuro, haciendo realidad muchos sueños, pequeños o no tan pequeños, desde el asfaltado de vías y la construcción de un parque hasta obras monumentales y su mantenimiento, haciendo de la propia localidad un “territorio vencedor”. 

Administrar el territorio es gobernarlo con visión y equidad. Junto a ello, tenemos la dimensión del desarrollo local más propiamente dicho.  No es quedarnos simplemente en un aspecto geográfico, de límites, ni administrativo sino promover, dirigir el desarrollo integral, tanto en su aspecto económico, como social, cultural, humano… teniendo como meta, por un lado, que todos los ciudadanos de ese territorio, vivan con dignidad y, junto a ello, que se participe, desde lo local, en las dimensiones nacional y mundial del desarrollo.

 Hablando desde la defensa y promoción de la democracia, tenemos que también en lo local, se participa en la dimensión política de la vida social.  Hablamos de gobiernos locales con autoridades elegidas democráticamente por los propios pobladores. Y no sólo hay que considerar la elección democrática sino la presencia de las organizaciones políticas a nivel local, lo que significa tener en cuenta las diferencias, los aportes de unos y otros y la práctica de la tolerancia en el ámbito concreto de una localidad. 

Y, lógicamente, relacionado ya con la gestión de gobierno, tenemos la dimensión de la administración de los recursos públicos, el manejo del presupuesto de la municipalidad que es una gran responsabilidad de cara a la sociedad que, democráticamente, ha delegado esa función a los elegidos y, también, de cara al conjunto del Estado ya que, al tratarse de fondos públicos, las autoridades locales son un punto de referencia para los ciudadanos que tienen el derecho de proponer y de fiscalizar el uso de unos recursos que provienen de los aportes de todos.


 Figura 1  

 Estas cuatro dimensiones no se quedan en una simple teoría sino que llegan de una u otra manera y, ciertamente, con diferentes niveles de responsabilidad, al conjunto de pobladores de la localidad. Desde la dimensión territorial, todos somos ciudadanos, con derechos y obligaciones propias de quienes nos consideramos “vecinos”, habitantes de un suelo común.  La ciudadanía se practica fundamentalmente en lo local, sin negar como veninos repitiendo, la dimensión nacional y global. Desde la dimensión del desarrollo, todos debemos ser emprendedores, impulsores y defensores de las potencialidades de nuestra comunidad, sabiendo unir los intereses individuales con los colectivos.  No todos podemos ser empresarios pero todos podemos ser, definitivamente, animadores de las riquezas naturales, ecológicas, culturales propias de la localidad donde habitamos.  Es una dimensión que enriquece la vida de los ciudadanos y nos hace co-partícipes directos de un modelo de desarrollo que beneficia a todos. Nos podemos transformar, también, en militantes y dirigentes políticos, asumiendo una dimensión trascendental de todo ciudadano democrático como es la actividad política, fortaleciendo la democracia y generando nuevos liderazgos atendiendo a la demanda generalizada de democratización de los partidos y de la propia política, tanto en contenidos como en prácticas, ya que todo ello es mucho más fácil lograrlo desde lo local. Y, por último, desde la administración de lo público, participamos en el gobierno, somos gobernantes en lo que nos corresponda.  Hay ahora ya mecanismos de democracia directa, como la aprobación de los planes de desarrollo y los presupuestos participativos;  comisiones mixtas o comités locales de desarrollo o, también, organizaciones sociales presentes en la comunidad que implica asumir responsabilidades, y ello es, en su nivel, participar en el gobierno de nuestra comunidad y de nuestro territorio. 

Figura 2  

 Entendiéndolo así, lo local se descubre como el espacio físico y social donde los individuos, hombres y mujeres, podemos encontrarnos como ciudadanos plenos participando como sujetos activos en el desarrollo integral.

 4.      Lo local en el Siglo XXI 

Cuando se habla de desarrollo local, muchos piensan en un tipo de producción que se aproxima más a la micro y pequeña empresa; de la misma manera al hablar de participación ciudadana, muchos creen que se refiere simplemente a un ámbito territorial pequeño.  Sin embargo, en la línea que estamos exponiendo, no tiene por qué ser necesariamente así.  Las posibilidades que se han ido abriendo desde finales del siglo pasado, con el desarrollo de las nuevas tecnologías, permiten que desde lo local se llegue a numerosas partes del mundo.  Recordemos las experiencias de Singapur, del Sillycon Valley, en California, de Mondragón, en el País Vasco, en España, en comunidades japonesas o, guardando las distancias y cantidades, el Parque Industrial de Villa El Salvador y la artesanía de Chulucanas, ambos en el Perú.

 Manuel Castells y Jordi Borja insisten desde hace años que “los procesos estratégicamente decisivos en la era de la información son: la innovación cultural, la creación de símbolos y la investigación científica*.  Coincidiendo plenamente con ellos, nos debemos de preguntar si estos procesos se pueden o no desarrollar también desde lo local, y la respuesta es sí, definitivamente.

 La innovación cultural y la creación de símbolos se genera mejor en y desde lo local, no solo porque ambas comienzan con aportes individuales sino, también, porque en sí mismos, necesitan la presencia, experimentación y evaluación de los grupos sociales que darán el visto bueno a dichas creaciones.  La tecnología de las comunicaciones permiten, inmediatamente, llegar a todas partes, inclusive las más alejadas, con las propuestas, creaciones y productos, cumpliéndose casi silenciosamente el principio y la práctica de ir de lo local a lo global. 

 En esta relación innovación cultural–creación de símbolos–desarrollo local se descubre mejor que, entrados ya al siglo XXI, no hay modelo global construido y, con todo derecho, cada pueblo desea mantener su identidad, su ideosincracia, no solo para  no perderse en la maraña de la globalización económico-financiera si no, en positivo, para aportar, desde cada cultura nacional y local, a la construcción de la nueva cultura universal.

  Y es aquí donde se descubre la importancia de la relación entre desarrollo y cultura.  Es una mirada firme y segura al presente y al futuro de los pueblos.  Ya no se puede aceptar ni se acepta un solo modelo, una imposición cultural… al contrario, el respetar y fomentar las manifestaciones culturales propias asegura un desarrollo armónico, integral que, además, está arraigado en la historia, en las tradiciones, en los procesos sociales tan ricos que vive cada pueblo y que, de ninguna manera, deben desaparecer.

 Por ello, estos procesos son, realmente, “estratégicamente decisivos” porque nos jugamos el futuro de la humanidad y es desde lo local donde mejor podemos aportar como individuos y como grupos sociales. 

  La investigación científica, el tercer proceso señalado por Castells y Borja es más complejo y, por lo tanto, más difícil  de asumir por todas las comunidades y países dado el nivel y el costo de las investigaciones, pero, para bien de todos, deberíamos buscar los mecanismos adecuados tanto para generar espacios de investigación científica en todos los países, incluyendo, por supuesto a los más pobres, como modos de intercambio de investigaciones, descubrimientos y productos científicos sin necesidad de moverse de los deseables espacios locales de investigación, evitando la “fuga de cerebros” que ha aumentado en los último años desde Asia y América Latina hacia los países más desarrollados.

 Por otro lado, no  podemos olvidar que, en el mundo moderno, los países con actividades intensivas en conocimiento serán quienes obtengan mayores riquezas.  Los países más avanzados están creando nuevos marcos de planificación del desarrollo a nivel nacional.  Por ejemplo, el Dr. Nick Bontis[4] propone una agenda política destinada a configurar el capital intelectual de las naciones, que contiene: 

  1. Agenda nacional para la renovación, investigación y desarrollo (capital innovador).
  2. Agenda nacional para la educación (capital humano)
  3. Agenda nacional  para el comercio exterior (capital financiero)
  4. Agenda nacional para la productividad (capital de proceso) con atención especial al contexto cultural.

 Todo ello, está relacionado, es cierto, con un plan nacional unido al mundo moderno pero considero que esas cuatro agendas pueden y deben hacerse también desde los territorios y gobiernos subnacionales.  Es otra visión, es otra manera de elaborar los planes de desarrollo para los distritos, provincias y regiones.  Si el capital intelectual es la nueva riqueza de las naciones, como no vamos a tenerlo en cuenta desde lo local que es donde vivimos todas y cada una de las personas?

 La riqueza está en lo local.  El reto del presente siglo es saber unir lo local con lo universal y ahí tenemos nuevas responsabilidades tanto para los dirigentes y gobernantes como para los propios ciudadanos. Las exigencias más importantes en todo el mundo van por este camino y está demostrado que ahora es mucho más fácil relacionar estas experiencias locales entre sí, más allá de fronteras y de niveles socio-económicos. 

  El reto final es construir un mundo diferente más justo y equitativo, donde todos vivamos con dignidad y en armonía con la naturaleza.  Es solo una nueva utopía o es la última oportunidad que tenemos como civilización?  La riqueza de lo local puede, sin lugar a dudas, contribuir a iniciar una nueva etapa en la historia de la humanidad.



[1] Iván Silva Lira, “Disparidades, competitividad territorial y desarrollo local y regional en América Latina” CEPAL, Santiago de Chile, 2005.

[2] CEPAL, Serie Gestión Pública Nro. 33 – Mayo 2006
[3] El Mapa de la Riqueza: Herramienta para el Desarrollo Económico Local. La Experiencia de Tumbes. EMGM,  M.Azcueta, editor. Marzo 2007.
* Jordi Borja, Manuel Castells.. “Local y Global”. Santillana Ediciones, Madrid 1997.
[4] Bontis Nick – working paper presentado en McMaster World Congreso – Canadá, 2004

LOS INICIOS DEL PARQUE INDUSTRIAL DE VILLA EL SALVADOR.

LOS INICIOS DEL PARQUE INDUSTRIAL DE VILLA EL SALVADOR.    

                                        Michel Azcueta 

 Estamos cumpliendo 20 años desde la creación de la Autoridad  Autónoma del Parque Industrial del Cono Sur, y, como es natural surgen evaluaciones, comentarios para recordar y analizar estos 20 años del Parque Industrial. Quisiera, entonces, recordar cómo se logró relanzar el Parque y la creación de la Autoridad Autónoma que me tocó dirigir y que, en la práctica concreta significó, más allá de palabras y buenos deseos, el inicio del Parque  Industrial de Villa El Salvador. 

Cuando, en 1984, se inicia la primera gestión municipal en el recién creado distrito de Villa El Salvador, recogimos el sentir de la CUAVES y del conjunto de la población de alcanzar, como prioridad absoluta, el objetivo de hacer realidad el Parque Industrial. 

Nos encontramos un Parque pensado para la gran industria, con lotes de 40,000 metros cuadrados, dependiendo en parte del Ministerio de Vivienda y en parte del Ministerio de Industria, sin servicios de agua ni desagüe,  apenas con algunas conexiones  eléctricas…Es decir, abandonado a su suerte, sin presupuesto ni inversión. 

Inmediatamente, comenzamos las reuniones a varios niveles: con los Ministerios, con la Comunidad, con los empresarios de Villa El Salvador. 

El año siguiente, 1985, vivimos un acontecimiento colateral, pero que también influyo en el proceso que comentamos, fue la visita del Papa Juan Pablo II a Villa El Salvador cuando, junto con las autoridades de la Iglesia Católica decidimos que la reunión del Papa con todos los pobladores fuera en las pampas del Parque Industrial, de manera que se hizo mas conocida la zona y mas y mas se hablaba del Parque Industrial de Villa El Salvador.

 Ese mismo año,  hubo elecciones ganando la presidencia, como se recordará Alan García. En ese nuevo contexto, retomamos con mas fuerza las actividades relacionadas con ese gran objetivo y elaboramos un plan de presencia del Gobierno Local en la zona del abandonado Parque Industrial.

 En primer lugar, tomamos la decisión de COMPRAR  a ENACE un terreno en el mismo Parque, con el objetivo de que la Municipalidad tuviera presencia real y pudiera hablar de tu a tu tanto con los Ministerios señalados como con los empresarios que habian comprado un terreno grande y no lo usaban. En ese terreno se puso la primera empresa municipal, una de construcción de bloques y losetas de cemento que se utilizaron en la construcción de la Plaza de la Solidaridad. Este terreno sigue siendo propiedad del municipio, y es donde actualmente se encuentra la maestranza del servicio de limpieza pública. Se había logrado un primer objetivo. 

Tuvimos una segunda oportunidad que aprovechamos bien: el Fondo de las Naciones Unidas para los Refugiados quería ayudar a los cubanos que vivían en Villa El Salvador y se pensó en un pequeño fondo para trabajo. En base  alas coordinaciones, logramos que se instalara una pequeña fabrica de queso y yogurt con apoyo del ACNUR, siendo la segunda fábrica que, en medio del arenal, se instalaba formalmente en el Parque. Con ello, teníamos un importante nuevo aliado: la Organización de las Naciones Unidas, como se comprobó años después con el convenio con ONUDI. 

Paralelamente a todo  este objetivo de tener una presencia real de Villa El Salvador en la zona del Parque, comenzamos las reuniones con los empresarios del Distrito. Había varias asociaciones de diferente tipo y nivel. No contábamos con un padrón de empresarios ni con un análisis de sus capacidades y potencialidades empresariales. Pero en el esquema del gobierno local que ya entraba en su segundo periodo después de una nueva elección democrática, la participación de los vecinos en el plan de desarrollo, la cogestión real, el reparto de responsabilidades siempre fue la línea central de la gestión que, por aquellos años, nos toco dirigir. Una y otra vez decíamos que un parque industrial lo hacen los empresarios. No hubo nunca la voluntad de iniciar empresas municipales  -la pequeña empresa de bloques fue una táctica para que, como ya explicamos, el municipio tuviera presencia en el parque- por lo que la organización de los empresarios de Villa El Salvador como actores principales de este gran objetivo del Plan de ‘Desarrollo Integral, era una prioridad.

 Gracias a la concertación del gobierno local con los representantes de diferentes organizaciones gremiales, junto con el vecino y empresario Máximo Huarcaya y el apoyo técnico de un joven Ingeniero Celso Rau se fueron convocando a varias reuniones ampliadas en el primer sector y se llego a la fundación de APEMIVES, como consta en el acta de fundación, avanzando hacia la centralización de aquellas organizaciones en una sola, de todo el Distrito.

 Con ello, Villa El Salvador tenia mucha mas fuerza para lograr el objetivo del Parque Industrial, tantas veces propuesto desde la misma fundación de Villa El Salvador en l971. Contábamos ya con tres actores que nos unimos con ese fin: un gobierno local democrático, consolidado y con llegada a los diferentes sectores, incluyendo el Gobierno Central, el Congreso de la Republica y los ámbitos internacionales, una CUAVES renovada y activa compartiendo objetivos, y un gremio empresarial que comenzaba a entender la necesidad de trabajar juntos y de capacitarse para no quedarse simplemente en empresas artesanales sino realmente para ser el sujeto principal de un futuro emporio empresarial, productivo, generador de empleo y de bienestar.

 Hace 20 años, en mayo de 1987, en el contexto que recordamos, se produjo otro acontecimiento comunal, nacional e internacional: Villa El Salvador fue reconocido mundialmente al otorgársele el Premio Príncipe de Asturias a la Concordia, por un jurado compuesto por los representantes de cada uno de los países latinoamericanos, además de España, Portugal y Filipinas. El Presidente Alan García llamo a la alcaldía de Villa El Salvador para felicitar a todo el pueblo en nombre del gobierno y preguntando que mas se podía hacer. No dudamos ni un instante. “Presidente, entréguenos el Parque Industrial porque el pueblo de Villa El Salvador sabrá sacarlo adelante.” 

Y así, fue. Preparamos juntos la Ley de la Autoridad Autónoma del Parque Industrial, incorporando en su directorio, con voz y voto al Gobierno Local, que la presidiría, a la CUAVES y a APEMIVES. 

El Parque Industrial comenzaba, por fin, su marcha. Muchos son los actores que lo hicieron posible desde la Comunidad, desde los empresarios, desde el Gobierno Local.

  Desde la Autoridad Autónoma y con la participación directa de todos los mencionados se tomaron las mejores decisiones para servir a la pequeña empresa, para asegurar un plan de desarrollo, para fortalecer la capacitación empresarial tanto en la calidad como en la misma gestión…Todo lo que siguió después, quizás, es mas conocido….     

Modelo de persona y modelo de sociedad

Por: Michel Azcueta 

El presidente de la República lanzó la idea de preparar un “proyecto nacional” de largo plazo y que sirva como de guía histórica para el proceso social peruano.  Insistía  el presidente en la necesidad de que todos los peruanos asumamos esta tarea y se vaya haciendo conciencia a través de una participación real del conjunto de los grupos sociales existentes para lograr ese objetivo unificador. La propuesta no sólo no es mala sino que es necesaria para un país como el nuestro donde la improvisación, el individualismo de las capas poderosas y su egoísmo al enfrentar los problemas que nos aquejan, junto con un excesivo “esquematismo”, que, de una u otra manera, existen desde hace tiempo.

 Se habla de varios puntos que deberían conformar ese gran proyecto nacional, y se han producido comentarios al respecto tanto desde el partido de gobierno como de Izquierda Unida y de la derecha tradicional.  Como la discusión recién se inicia y pensando especialmente en la difusión de la idea para que sea discutida a nivel masivo, como una preocupación nacional, propongo que, sin dejar los otros aspectos, comencemos a preguntarnos en los sindicatos, en las comunidades campesinas, en los pueblos jóvenes, universidades y colegios, en los diferentes medios de comunicación, sobre el MODELO DE PERSONA y el MODELO DE SOCIEDAD que deseamos para el Perú del futuro.

 Para muchos de nosotros, los dos conceptos van siempre juntos, aunque  generalmente se habla más del modelo de sociedad que del modelo de persona: es decir, de los valores y actitudes que conforman el ideal de desarrollo integral del ser humano en una sociedad también ideal. Aunque los dos conceptos van juntos, también tienen, en la práctica, cierta autonomía.

  Es cierto que el tipo de sociedad dominante condiciona a la persona, condiciona su práctica, su escala de valores, pero también es cierto que, a lo largo de la historia pasada y presente, miles y miles de personas no se dejan apresar por las cadenas de la sociedad dominante y se proponen y llevan a la práctica modelos diferentes, a veces reaccionarios teniendo como objetivo el pasado, y a veces, lo que más influye en la historia, modelos revolucionarios, adelantando el futuro.

 Esto que parece una contradicción –la dependencia y la autonomía entre la sociedad y la persona– no es tal si es que entendemos la sociedad como algo en permanente movimiento, como, según opinaba Marx, “un organismo capaz de transformación y constantemente cogido en el proceso de transformarse”.  La sociedad, de hecho, se va transformando, pero sólo se dirige su transformación cuando el propio pueblo adquiere una alta conciencia nacional de identidad y de seguridad en su propio futuro.

  Por eso, la creación de un proyecto nacional de trascendencia histórica no la puede hacer un solo hombre o un grupo de intelectuales sino el propio pueblo, cogido también él “en el proceso de transformarse”.

 Una acotación más: es cierto que la sociedad se va haciendo y que se pueden ir logrando objetivos propuestos para los 25 ó 50 años siguientes, pero el modelo de persona es para hoy día, no es para mañana ni para cuando se haya alcanzado el supuesto modelo de sociedad.

  En esto consiste, en mi opinión, la fuerza de la propuesta de discutir los dos modelos.  Si uno cree en una escala de valores diferente a la que nos propone la sociedad dominante, ya puede (y debe) practicar hoy día esos valores; si uno cree en la solidaridad, en la sinceridad, en la justicia, en el servicio, a pesar de que la práctica mayoritaria sea diferente, se deben comenzar a practicar si se pretende ser honesto y coherente consigo mismo.

 Una reflexión de este tipo ayuda a descubrir la sinceridad de las propuestas e invitaciones que se nos hacen públicamente.  La práctica concreta es la que nos va a enseñar el modelo de persona y el modelo de sociedad que se ponen como ideal futuro.  Recordemos que “nadie da lo que no tiene”…  Por eso, aunque la elaboración del proyecto histórico nacional nos compromete a todos, aquellos que lanzan la idea tienen que demostrar que realmente quieren algo nuevo, transformador y revolucionario para el Perú. 

 Y eso no queda claro, hoy por hoy, en la propuesta aprista, en la práctica de los apristas  con cargos públicos, aquellos que necesariamente tienen que exponerse, como en vitrina, y evidencian su escala de valores, su comportamiento y sus actitudes en lo concreto… por más que nos hablen de un modelo de sociedad para el futuro… Lógicamente, esta advertencia es también para los que no somos apristas porque todos debemos demostrar la coherencia entre lo que hablamos y lo que hacemos; por eso me parece oportuna esta manera de abordar también la discusión, sin negar las otras que señalan objetivos específicos y cuantificables.

 En mi opinión, esta coherencia entre teoría y práctica, entre escala de valores y compromiso social, es la que irá formando el nuevo sujeto histórico que se transformará en la base del proyecto nacional, y como son las grandes mayorías nacionales las que necesitan y desean el cambio en la sociedad, es ahí también, en el seno mismo del pueblo, donde comienza a construirse ya, hoy día, el nuevo modelo de persona que hará posible un modelo diferente de sociedad.

 Publicado en La República.

CONSTRUYENDO LA NUEVA UNIVERSALIZACION

Construyendo la nueva universalización
Reflexiones desde el Forum Social Mundial


Por Michel Azcueta, Villa El Salvador – Perú

Son muchas las experiencias presentadas en los cientos de talleres, de todo tipo y con toda clase de participacion, en el Forum Social Mundial de Porto Alegre, tantos que es imposible estar presente en todos por lo que, aparte de las plenarias masivas y de las conferencias magistrales, uno participa directamente en tres o cuatro de los diferentes encuentros mundiales en base al interes y experiencia de cada cual, asi como de las conversaciones permanentes fuera de los talleres.
Haciendo esta salvedad, quisiera compartir algunas reflexiones en relacion a uno de los grandes objetivos fundacionales del Forum Social Mundial: la nueva y distinta "globalizacion" (siempre prefiero hablar de "universalizacion" ya que la palabra "globalizacion" parece que se la han apropiado los grandes actores financieros y economicos...).

Partimos del hecho que, entrados ya en el siglo XXI, el proceso de universalizacion sigue avanzando, hay mayor conciencia de que vivimos en un unico planeta, nuestro hogar comun, con multiples influencias cruzadas en el orden economico, politico, cultural, y convencidos de que ya no podemos actuar aislados pues acontecimientos y decisiones que se toman en algun lugar determinado del Planeta influyen directamente, para bien o para mal, en otros muchos lugares.

Constatamos que existe un poder economico-financiero global, hegemonizado por Estados Unidos, con la imposicion del modelo neoliberal. Sin embargo, constatamos, tambien, que el mito del libre mercado ha entrado en crisis, en estos comienzos del siglo, al comprobarse el crecimiento de las desigualdades en todo el mundo, incluyendo los paises desarrollados, con un aumento de la pobreza, del hambre, del desempleo, con un debilitamiento del Estado y las consecuentes privatizaciones de las empresas publicas en America Latina, Africa y paises no industrializados de Asia, con las consecuencias ya conocidas para las grandes mayorias. El terrible caso de Argentina, con su crisis total, alertó al mundo entero, abriendo los ojos a mucha gente sobre las consecuencias del modelo neoliberal.

Pero, junto a ello, podemos constatar, tambien, que, a nivel cultural, no hay un centro mundial hegemonico. Al contrario, vivimos en un mundo abierto a las culturas, con influencias reciprocas, con revalorizacion de los aspectos locales propios, con mejores conocimientos, mejores saberes que pueden ser y, de hecho, son compartidos por millones de personas, con tecnologias que abren nuevas posibilidades de comunicación, informacion e intercambio de experiencias, como ya lo venimos haciendo tanto individualmente como desde las organizaciones de base por todo el mundo y, mas especificamente, entre los paises y regiones del Sur y, tambien, entre las instituciones sociales del Norte y del Sur.

Aunque, con la implantación del modelo neoliberal, ha ido creciendo la distancia entre la realidad y los valores, hay nuevos y mas productores de cultura, generandose nuevas bases ideologicas, concepciones (en plural...!!) del mundo y de las relaciones humanas, perspectivas superiores que tienen en cuenta el medio ambiente, la paz mundial y un desarrollo equitativo, democratico, integral...Es decir, muchas ideas y propuestas que, introduciendose en los campos politico y economico, van configurando alternativas (insisto, en plural...) al modelo neoliberal vigente.

Hay razones para el optimismo. En Porto Alegre se ha hablado mucho de un nuevo contrato social a nivel mundial, basandose en la democracia, el respeto a los derechos humanos universales, la tolerancia y la distribucion justa de las riquezas producidas por todos en el Planeta. Es esto una utopia? y Por que no? Despues de tres decadas sin modelos alternativos, sin puntos de referencia para la construccion de algo nuevo, pareciera que estamos comenzando a salir del tunel. Hay que seguir pensando, creando, actuando y, definitivamente, relacionandonos mas desde cualquier rincon del mundo para aportar a la nueva y diferente universalizacion, tarea esencial del siglo XXI.

UNA OPORTUNIDAD PARA LA CUAVES - 2007

VILLA EL SALVADOR: UNA OPORTUNIDAD PARA LA CUAVES Y LAS ORGANIZACIONES SOCIALES.                                                                  Michel Azcueta 
En la historia, como en la vida, se dan  oportunidades que hay que saber aprovecharlas porque o no se vuelven a dar nunca más o, en todo caso, se demoran muchos años en repetirse…El lenguaje común habla de “perder el tren de la historia” cuando no se aprovechan como se debe. Cuando analizamos la situación social de Villa El Salvador en el actual contexto nacional, podríamos pensar  si, quizás, vivimos unos tiempos de oportunidad para el renacimiento de la CUAVES y demás organizaciones sociales de nuestra Comunidad. De más está recordar la importancia histórica que ha tenido la CUAVES en la fundación y posterior desarrollo de Villa El Salvador. Simplemente, Villa El Salvador no sería lo que es si no hubiera existido la CUAVES.
 Se da la circunstancia de que, en estos días, el local de la CUAVES está tomado, las sectoriales se reúnen para analizar la situación, los exdirigentes centrales quieren aportar su experiencia anterior y, lo más importante, se nota una demanda creciente de participación y representación comunal y vecinal.  Curiosamente, el local de APEMIVES, en el Parque Industrial, también ha sido tomado,  hay pugnas entre los dirigentes, hay preocupación por un nivel de estancamiento del Parque Industrial y hay preocupación por su futuro; la FEPOMUVES sigue debilitada aunque las dirigentes mujeres siguen con su permanente vocación de servicio y buscan la unidad entre ellas con nuevas propuestas de acción desde el sector femenino, pero unidas al conjunto de la Comunidad. Por otro lado, ante las acciones represivas del gobierno central y una política que da la espalda a los sectores populares (campesinos, mineros, maestros, etc.) negando la participación directa de los ciudadanos en la política y en la economía, cerrando los espacios de diálogo que se fueron creando después del fin de la dictadura de Fujimori y Montesinos, se vienen dando nuevos niveles de coordinación entre personas y organizaciones de Villa El Salvador que buscan nuevos caminos para levantar el distrito y la Comunidad, generando espacios de diálogo interno que desde hace años no se veían. En todo ello, el gobierno local de Villa El Salvador se ha quedado al margen separándose, como lo ha hecho en los últimos cinco años, de las organizaciones sociales y de la problemática nacional, escondiéndose en la mediocridad y perdiendo todo liderazgo social. 
Vemos, pues, que pareciera que hay una nueva oportunidad para la CUAVES y las organizaciones sociales de Villa El Salvador. Seremos capaces de aprovecharla o dejaremos pasar el tren una vez mas? En base a la experiencia anterior, me permito hacer llegar a los secretarios generales, a los dirigentes de todas y cada una de las organizaciones sociales, a los dirigentes y militantes de los partidos políticos comprometidos con Villa El Salvador la siguiente propuesta: 
  1. Dejar de lado diferencias existentes de diverso tipo (rencilla, rivalidades,  interpretaciones, etc.) y  pensar juntos, de nuevo, futuro de Villa El Salvador y el rol de sus organizaciones comunales y sociales.
  2. Elegir un COMITÉ ELECTORAL que, con el respaldo de todos los dirigentes, tenga la autoridad suficiente para lograr la renovación integral y democrática de todas las dirigencias, desde las manzanas, grupos, barrios y sectores hasta la dirigencia central. La mejor experiencia que recuerdo, masiva y democrática,fue la de 1982 dirigida por el vecino Julio Calle.
  3. Elegir una Comisión Organizadora de una nueva CONVENCION DE POBLADORES DE LA COMUNIDAD Y DISTRITO DE VILLA EL SALVADOR conformada de manera mixta, con dirigentes reconocidos, con profesionales y técnicos de Villa El Salvador que realicen un trabajo, no tanto de organización interna, sino de visión, de propuestas para el futuro de Villa El Salvador, acogiendo los aportes de todas las organizaciones e instituciones existentes en el distrito, no solo de la CUAVES y de las dirigencias vecinales, sino también de las mujeres, de los empresarios, de los jóvenes, de los comerciantes, de los profesionales, de los trabajadores del arte y de la cultura, de los profesores, de la Universidad tecnológica, de los deportistas …es decir, un trabajo amplio, abierto a las nuevas realidades, pensando el futuro de Villa El Salvador en un contexto nacional e, incluso, global.
  4. Elegir una COMISION DE ECONOMIA que canalice algunos recursos para el funcionamiento del Comité Electoral y de la Comisión Organizadora de la Convención. Las ONGs presentes en Villa El Salvador deben dar una cuota, en base a su trabajo y a sus posibilidades, para este fin, como se hizo en anteriores convenciones de la CUAVES. Desconozco si el actual gobierno local estaría dispuesto a ayudar económicamente al desarrollo de este trabajo.
  5. Practicar la tolerancia, la transparencia y la información permanente a toda la población, dirigiéndose de manera especial a los jóvenes para lograr su mayor participación y renovación pensando en el futuro de Villa El Salvador.
 Son cinco propuestas concretas que, unidas a otras que aporten otros vecinos y  vecinas, podrían hacer que el pueblo y la Comunidad de Villa El Salvador, aporten de nuevo al movimiento popular, al desarrollo social y político del Perú, contribuyendo, como siempre se ha intentado, a la elaboración de un proyecto nacional y un modelo de desarrollo alternativo al neoliberal que se nos sigue imponiendo. No hay peor cosa que no saber aprovechar las oportunidades….No hay peor cosa que seguir repitiendo los mismos errores. Si, simplemente, sin ninguna evaluación ni propuesta, se cae en el error de cambiar unos dirigentes por otros, dudo que la CUAVES, la FEPOMUVES, APEMIVES y demás organizaciones históricas vuelvan a ocupar un rol en la historia futura de Villa El Salvador. A partir de lo que tenemos, a partir de lo que somos, seamos capaces de dar un nuevo salto, con visión de futuro, al servicio de la población, al servicio del Perú.                                                    Villa El Salvador, 14 de julio 2007.

REFLEXIONES SOBRE LA SICOLOGIA DEL POBLADOR

 Por: Michel Azcueta 

Voy a expresar unas ideas a pesar de que no soy sicólogo ni experto en este tema. Lo hago para compartir una reflexión sobre la propia práctica de relaciones directas Con los pobladores de Pueblos Jóvenes -especialmente durante 16 años en Villa El Salvador-, respondiendo a la invitación que nos hicieran llegar los organizadores del Congreso Nacional de Sicólogos de la Universidad Nacional Federico Villareal. Espero que sirvan para fomentar un diálogo posterior y para animarles a conocer mejor este sector de la población, sujeto de estereotipos aceptados demasiado fácilmente incluyendo en una misma categoría a todos los pobladores de Pueblos Jóvenes, sin señalar, a menudo, la profunda riqueza que tanto en su personalidad como en sus relaciones humanas se puede descubrir. 

 Se habla mucho de «marginalidad» y de «sicología del adulto marginado». Ya el propio lenguaje nos traiciona pues al hablar de «margen» estamos diciendo que el «centro» está en otro lugar y, lógicamente, se tiende a las comparaciones, a idealizar situaciones, personalidades y sicologías. No nos damos cuenta de que los pobladores de PP.JJ., por todas las ciudades del Perú, suman ya más de 4.000.000 de peruanos por lo que, de entrada, habría que preguntarse, si de cantidad se trata, quiénes están al margen de quiénes... Es decir, qué sector de la población debería ser el punto de referencia para hablar de la sicología de la mayoría de los peruanos. 

 Es cierto que el ambiente hace a la persona. y cuando hablamos de «ambiente» nos referimos tanto a la realidad geográfica y económica como al entorno social, a las relaciones humanas que predominan donde uno nace, crece y que van fundamentando los modelos a imitar y el desarrollo de la propia personalidad.  El ambiente en los PP.JJ. es realmente contradictorio, por lo que encontraremos rasgos contradictorios en la sicología del poblador.

 Por un lado, tenemos la situación de miseria y pobreza en la cual se vive, tanto como la experiencia de conocer la riqueza y el despilfarro de los otros sectores sociales que un poblador ve cuando atraviesa los barrios residenciales y comerciales de la «otra» ciudad: junto con las dificultades permanentes para sobrevivir. se encuentra la esperanza de contar con un lote, una vivienda, un lugar propio para él y su familia; paralelos al egoísmo y explotación propios del sistema, se participa en jornadas de trabajo comunal, en acciones de solidaridad permanente; junto a la desesperación por no encontrar trabajo, la soledad al deambular por la gran ciudad, se encuentra la amistad y la confianza de los vecinos (un término que va quedando estampado entre los pobladores con un significado tan rico y tan profundo que les invito a analizar en sus investigaciones como sicólogos...). 

 Es, pues, un ambiente contradictorio que genera actitudes contradictorias: tan pronto se es capaz de gastarse todo su sueldo en una borrachera de fin de semana como se entrega todo para una actividad comunal o en solidaridad con un vecino enfermo; lo mismo se participa en una bronca violenta, con botellas rotas y navajas que se desvive por los niños encerrados en una choza de esteras ardiendo… Estas actitudes contradictorias de parte de un sector mayoritario de la población reflejan, quizás también, las contradicciones del Perú como nación en construcción. 

 Hay dos aspectos que quisiera resaltar y compartir con Uds. el primero es el «presentismo» en sus relaciones y manifestaciones. El estar acostumbrado a vivir al día, encerrado en su presente, con muy poca interpretación del pasado y poca proyección al futuro.  Una situación personal muy comprensible si se tiene en cuenta el entorno económico y social ya señalado. ¿Cómo no se va a encerrar en el presente si no se sabe cómo va a amanecer mañana? ¿Cómo no gozar de una fiesta, hasta de una borrachera, al darse cuenta de que hoy, ahora, tiene algo de plata para gastar? ¿Cómo no pelear y embroncarse si no tiene gran cosa que perder…? Es como un círculo vicioso, como no ser dueño de su destino, de su vida, asumiendo de manera consciente, ya veces inconscientemente, el hecho de que otros son los que dominan la situación y le dominan a él. 

 El segundo aspecto es lo que nosotros llamamos «experiencias negativas», aquellas que a nivel personal o a nivel de grupo social terminan en un fracaso, desde el más pequeño hasta las grandes catástrofes que pueden ser consideradas históricas para el mencionado grupo social. Cuánta lucha, cuánto trabajo de organización, de movilización para que no se consiga nada… Cuánto esfuerzo para mejorar la situación, para educar mejor a los hijos y terminar viéndolos igualo peor que él… Las experiencias negativas sedimentan una personalidad, un modo de ser, de relacionarse, de desconfiar y de encerrarse más en sí mismos… Se produce el famoso «sálvese quien pueda o la tentación de la violencia desesperada...

  Me he referido muy brevemente a estos dos aspectos porque quiero relacionarlos con los aspectos positivos del poblador y. más concretamente, con la experiencia de 16 años del pueblo de Villa El Salvador.  En este año mucho se ha hablado de nuestra Comunidad. Se han publicado artículos, nos han otorgado una serie de reconocimientos nacionales e internacionales, pero pienso que muy poco se ha profundizado sobre lo que significa Villa El Salvador para sus propios pobladores, para los propios vecinos comuneros. 

 No quiero que se entienda que intento idealizar a los pobladores de mi distrito. Al contrario, lo que he dicho como aspectos negativos de los pobladores también se da, y permanentemente, en Villa El Salvador. Pero precisamente para remarcar cómo el medio ambiente forma a la persona y para presentar una posible línea de trabajo de investigación, quisiera recordar lo que tienen de especial los pobladores de Villa El Salvador que, sumándose entre sí y relacionados todos con un proceso histórico concreto, hacen del conjunto de Villa El Salvador una experiencia particular.  

En primer lugar, contra ese «presentismo» antes mencionado, en lugar de encontrarse encerrado en el presente, Villa El Salvador, desde su fundación, nace como un pueblo orientado al futuro, como una esperanza asumida socialmente. Villa El Salvador nace planificado desde sus lotes, manzanas, grupos y sectores. Era un auténtico desierto y, sin embargo, en plena pampa se proyectaban calles, colegios, mercados, postas médicas y, más difíciles todavía, zona agropecuaria y parque industrial… como una gran utopía a realizar.  Y la organización vecinal -asumida de muy diferente manera que en otros PP.JJ., con objetivos y carácter integrales (la Comunidad Urbana Autogestionaria de Villa El Salvador, CUAVES)- obliga a los pobladores también a mirar hacia atrás, al pasado, es decir, a conocer las causas de la situación que genera la existencia de los PP.JJ.

 Se asume, entonces, consciente y críticamente el pasado, se analiza el presente y se intenta construir el futuro... y, todo ello, socialmente, masivamente, hoy en día ya por un colectivo humano de 300,000 pobladores llegados de las diferentes regiones del Perú.  ¿Cómo no va a influir este hecho que dura ya 16 años en el ánimo y en la sicología del poblador de Villa El Salvador? Decimos siempre allí que seremos, quizás, un pueblo pobre y explotado pero nunca un pueblo aplastado, sin futuro. 

 Unido a eso, y en contra de lo que hemos llamado «experiencias negativas», la historia de Villa El Salvador, en su balance de los 16 años vividos, tiene mucho más de experiencias positivas; es decir, de aquellas que terminan en éxito, por muy pequeño que sea, pero éxito, conquista, logro al fin. Se va cimentando una conciencia de su propia posibilidad; lo que el pueblo se propone, lo consigue a través de la organización, participación y movilización. Si se ha conseguido crear una ciudad en un desierto, ¿por qué no podemos conseguir y conducir un parque industrial? Si se ha plantado medio millón de árboles, ¿por qué no podemos crear una zona de producción agropecuaria? Si existen centenares de comedores populares, ¿por qué no vamos a poder construir una sociedad más justa donde el hambre ya no exista?  

Es cierto que ha habido y hay altibajos, que todo no es oro y que han existido y existen muchos problemas, algunos de los cuales nunca los vamos a resolver desde Villa El Salvador, pero el promedio, el balance, es más positivo que negativo... y eso se nota ya, felizmente, en la sicología, en la actitud del poblador, niño, joven y adulto de Villa El Salvador. 

 Y, en tercer lugar, como consecuencia de todo lo anterior, un hecho sico-social importantísimo que sorprende a los científicos sociales: cómo, en una decena de años, miles de familias que no se conocían entre sí, provenientes de los mil y un Perú, con sus tradiciones y culturas propias, han construido una identidad como pueblo. El poblador de Villa El Salvador se identifica como de Villa y, desde hace unos años, todo Lima identifica a Villa El Salvador como una unidad, para lo bueno y para lo malo, pero como unidad. Se ha ido creciendo sin las divisiones que se han dado en otros distritos: Villa crece y no se crea otro pueblo joven diferente: sigue siendo Villa El Salvador... y esta identidad, reforzada por los últimos acontecimientos ocurridos en Villa El Salvador quizás puedan servir de referencia al pensar en el conjunto de la sociedad peruana: la necesidad de una conciencia crítica con una orientación hacia el futuro, la necesidad de dotarse de una identidad y un proyecto nacional y la necesidad de poder avanzar a través de «experiencias positivas», de éxitos y conquistas concretas del conjunto del pueblo peruano.  No sé, si estas reflexiones personales de uno que no es experto en la materia puedan alimentar un diálogo y un debate el día de hoy en el Congreso Nacional de Sicólogos.

Al respecto quisiera añadir unas palabras más.  Considero que en este Congreso se intenta fortalecer una línea de cambio, al agrupar a especialistas, técnicos, profesionales y dirigentes de diferentes ámbitos en torno al tema de la sicología y al rol del sicólogo en una sociedad que cambia día a día.  Personalmente pienso que, por lo general, los propios investigadores sociales, los sicólogos para referirme concretamente a Uds., se analizan muy poco a ellos mismos, se sicoanalizan muy raramente… Me pregunto si, al interrogarse sobre el rol que juegan en la sociedad, asumen o quieren asumir el rol de servir, a través de sus conocimientos, investigaciones y trabajos, al mejoramiento integral de la persona y de la sociedad; si no estarán Uds. Mismos, a veces, encerrados en su propio mundo...

 Me pregunto por qué, en las universidades, se estudia y se sigue más la corriente norteamericana o la corriente alemana y no se dedica más esfuerzo a estudiar la sicología del niño, joven y adulto peruanos.  No entiendo por qué vienen a los Pueblos Jóvenes a buscar datos, a analizar la situación, a hacer el seguimiento de una persona o de un grupo social y, terminado el trabajo (¡¡terminada la necesaria y famosa tesis de grado...!!), todo se queda en el archivo, en una biblioteca, sin llegar nunca a los pobladores, a las organizaciones populares, a los dirigentes de quienes se han servido para ese trabajo de investigación…  No entiendo por qué no contribuyen más, como sicólogos, para que comprendamos por qué nos hemos acostumbrado en el Perú a la violencia irracional, mostrando la gran mayoría de la población actitudes sicológicas dignas de investigación… Por qué no nos ayudan más a descubrir y cimentar los «modelos a imitar» que necesitamos en el Perú para generar un modo distinto de comportamiento nacional que avance a la construcción de una nueva y más justa sociedad... 

 No sé si considerarán estas últimas reflexiones como un atrevimiento de mi parte… Lo único que les digo es que todos nosotros, en el Perú y para el Perú, necesitamos de Uds. como agentes de cambio desde su propia profesión. Ayúdennos a comprendernos para que comprendamos al Perú y, desde esa comprensión, participemos todos en su transformación y en la construcción de una sociedad donde las taras personales y sociales sean una excepción y no la regla general.  En ese camino y en esa tarea, muchos estaremos con Uds. 

 Villa El Salvador, octubre de 1987